La digitalización del consumo de agua, electricidad y gas ya no es un proyecto de implementación tecnológica: hoy es una decisión estratégica. El Smart Metering permite a las empresas mejorar el control financiero, reducir riesgos operativos y avanzar hacia modelos de gestión más eficientes y sostenibles.
Sin embargo, muchos proyectos de Smart Metering no entregan el retorno esperado. No por falta de tecnología, sino por decisiones tomadas sin una mirada integral desde la dirección.
En Zensi hemos acompañado a empresas de distintos sectores en la implementación de Smart Metering a escala. A partir de esa experiencia, identificamos los cinco errores más comunes que impiden capturar valor real y cómo evitarlos desde el liderazgo ejecutivo.
1. Implementar Smart Metering sin un objetivo de negocio claro
El error más frecuente no es técnico, sino estratégico: avanzar en digitalización sin definir qué problema de negocio se busca resolver.
Cuando esto ocurre:
- Se generan datos sin impacto en la toma de decisiones.
- No se logra justificar la inversión.
- El proyecto pierde prioridad a nivel directivo.
Recomendación ejecutiva:
Antes de aprobar una implementación, defina con claridad si el objetivo es:
- Reducir costos operativos y sobreconsumos
- Mejorar control financiero y optimizar el recobro
- Detectar pérdidas y anomalías tempranas
- Disminuir riesgos regulatorios y operativos
Sin un objetivo de negocio, el Smart Metering se convierte en un gasto, no en una inversión.
2. Subestimar el impacto del hardware y la infraestructura
Para un CEO, el Smart Metering debe verse como infraestructura crítica, comparable a sistemas financieros o de continuidad operacional.
Riesgos de una mala decisión técnica:
- Interrupciones en la información.
- Datos poco confiables para decisiones ejecutivas.
- Costos ocultos por mantención y reprocesos.
Cómo mitigarlo:
- Exigir evaluaciones técnicas previas en terreno.
- Priorizar hardware industrial probado.
- Asegurar compatibilidad con redes y condiciones reales de operación.
Una mala base técnica compromete todo el valor estratégico del proyecto.
3. Creer que el valor está en “ver datos” y no en automatizar decisiones
Muchos proyectos se quedan en dashboards sin impacto operativo y financiero.
Cuando no hay integración:
- Los equipos siguen usando planillas.
- Los procesos continúan siendo manuales.
- El retorno de la inversión nunca se materializa.
Mirada de dirección:
El Smart Metering debe integrarse a procesos clave como:
- Facturación y prorrateos
- Gestión de activos
- Control presupuestario
- Alertas y toma de decisiones tempranas
El valor no está en los datos, sino en automatizar decisiones.
4. No contar con monitoreo continuo y gobierno del sistema
Un sistema que no se monitorea es un riesgo silencioso.
Impacto directo en la empresa:
- Periodos completos sin datos.
- Decisiones basadas en información incompleta.
- Riesgos operativos y financieros no detectados.
Desde la dirección:
- Exija monitoreo 24/7 del sistema.
- Asegure alertas ante fallas o anomalías.
- Defina responsables claros de operación y soporte.
El Smart Metering requiere gobierno, no solo tecnología.
5. No diseñar el proyecto pensando en escalabilidad
Muchos proyectos nacen como pilotos sin una visión de crecimiento.
Consecuencias habituales:
- Plataformas que no soportan el aumento de medidores.
- Integraciones que deben rehacerse.
- Costos operativos crecientes.
Visión estratégica:
- Arquitecturas cloud escalables.
- Integraciones simples vía APIs.
- Capacidad de crecer sin rediseñar el sistema.
Un proyecto que no escala, limita el crecimiento del negocio.
Conclusión: Smart Metering como decisión estratégica
Para un CEO, el Smart Metering no debe evaluarse como un proyecto tecnológico, sino como una herramienta de control, eficiencia y reducción de riesgo.
Cuando se implementa correctamente, permite:
- Mejorar visibilidad financiera
- Reducir pérdidas y sobrecostos
- Escalar operaciones con control
- Tomar decisiones basadas en datos confiables
En Zensi trabajamos junto a la alta dirección y equipos operativos para asegurar que el Smart Metering genere impacto real en el negocio, desde el diagnóstico hasta la operación diaria.



